domingo, 26 de septiembre de 2010

Ahora ando por...

He estado en uno de mis otros sitios.

De allí recupero:
Para salvarse del propio naufragio, se tiene que escribir.
APUNTES ENHEBRADOS EN HILOS DE AIRE, http://apunte-enhebrado-en-hilos-de-aire.blogspot.com/

He posteado haciendo alusión a mi traslado a éste.
Ahora ando por..., http://apunte-enhebrado-en-hilos-de-aire.blogspot.com/2010/09/ahora-ando-por.html

En FB apunto:

Los distintos perfiles son recurso de supervivencia.

http://palpitoss.blogspot.com/ era mi tapiz poético al empezar mi verano.
Ahora me recojo en el otoño.
Últimamente en prosas me muevo.
No suelo estar en versos y prosas a un tiempo.
Es posible que mañana despierte ausente de mí y recoja mis restos verso a verso.

5 comentarios:

Josep Niran dijo...

los distintos perfiles son un cinturon de seguridad, como ese que le pudieron los andromedanos a Alex Collier en su viaje hacia la quinta dimensión

cuando escribí mi novela me sentí aliviado al ver que mis personajes tomaban su rumbo sin hacerme demasiado caso

escribir una novela es ampliar indefinidamente los propios perfiles y no ser ninguno de ellos

¿por qué tienes que aprobar cada comentario?

¿que tipo de invasión temes?

saludos (cordiales) Es una formula que deberíamos usar mas seguido... nos despega del ego

Clea imagina dijo...

El control de comentarios es necesario.
Llevo entre manos demasiados sitios.
Mi primera revisión es por los distintos correos.
También porque no doy entrada a todo lo que se comenta.
En otros sitios tengo spams masivos.
Tener los comentarios bajo control me da la tranquilidad de poder limpiar cada equis tiempo.
No alimento mis blogs para que sean visitados. Son tapices para mi creatividad.
Diversificar es algo que nació casi de inmediato en mis inicios blogueros.
En tusrelatos tuve varios perfiles (tengo).
A veces paso la escoba (borro o traslado blogs).
Los llevo de un perfil a otro.
Puedo intercambiar con wordpres.
Cuando saturo esa fuente, suelo hacerlo.
Todo caduca.
Terminé una novela.
Ésta también está terminada, pero estoy perezosa a la hora de pasarla a su blog.
Tengo unas cuantas empezadas, pero planificadas en líneas generales. Sus personajes tienen vida propia.
La caducidad del presente es algo que se impone a veces.

Un abrazo desde el insomne instante de mis letras.

(Las reflexiones que he escrito en uno de mis múltiples y desordenados cuadernos no trascenderan. Hay un personaje en Kafka en la playa que pide se quemen sus escritos a su muerte, yo pido lo mismo. No sólo eso. Tenía la fantasía de que se hiciera una fogata con todo lo mío. Un día de estos hago un testamento vital para que esa fantasía sea real. Tendré que aportar las claves de todos estos mensajes dejados en el mar de la virtualidad.)

Josep Niran dijo...

si no recuerdo mal hay otro personaje de Kafka que temía que los escritos invadieran abusivamente la tierra y no dejaran espacio habitable...

en cambio Borges dice que todas las paginas escritas, desde las de Quevedo y Conrad hasta las del último escritor anonimo de fines de semana integrarían una suerte de vasta comedia humana...

Flaubert era un perfeccionista, corregía y tiraba muchas veces lo que escribía... en cambio Balzac tomaba café (un brebaje recién llegado a Europa)y escribía sin parar ni preocuparse demasiado, tenía errores de ortografía y le daba lo mismo, simplemente quería abarcar el mundo a través de miles de personajes...

Shakespeare escribía con desapego y encontró la mayor felicidad posible para un escritor: desaparecer detrás de sus personajes...

Italo Svevo había escrito un par de novelas a las que no le daba mayor trascendencia hasta que Joyce (que era su joven profesor de inglés en Trieste) las leyó, le gustaron y le alentó a seguir... luego Svevo hizo La consciencia de Zeno, que fue durante muchos años mi novela de cabecera... aprendí el italiano para leerla en idioma original -luego me fui a vivir a Italia y descubrí a Buzzati, Calvino, Bassani, Sabinio, Montale, gente interesante para pasar un buen rato con ellos

creo que muchas de las grandes novelas y pensamientos que me alientan no fueron escritors para trascender, sólo por diversión, aburrimiento, insomio -Cioran dice que su obra es producto del insomio...

yo escribí una novela policial, Sadotango, para librarme de ciertos personajes, de cierto momento de mi vida... y lo mejor que me sucedió es que me divertí haciéndolo... antes había escrito relatos con preocupación por el lenguaje, espitemología literaria, y me divertía menos

no hagas una hoguera a menos que necesites sentir calor... dicen que pronto llegaremos a momentos donde la vida será primitiva y talvez tengamos que quemar nuestros libros para protegernos del frío

un abrazo

Ana María dijo...

Estoy retornando a otro de mis perfiles.
Eso ocurre porque primero escribo y después decido a dónde voy con lo escrito.
Somos multitudes. Eso es algo que azota mi testa desde muy jovencita.
El fenómeno que me trajo a estos espejos de mi misma, hizo que cambiaran las cosas.
Escribía en papeles sueltos y dejaba en desorden lo escrito.
Me deshacía de ello cuando en el reencuentro me veía ausente de ellos.
No pensaba que nada de todo lo que escribía pudiera ser para otros ojos/oídos.
A veces desangraba en ellos.
Sigue ocurriendo.
Todo esto me ha llevado a textos de tecla y pantalla y a otros, como antes, en papel.
Una vez se convierten en bits, salen a la luz por uno u otro rincón.
Hacer esto diariamente, y en la mayor parte de mi tiempo, sea insomne o no, hace que se multiplique lo que antes aparecía como invisible.
Dado que en este océano de letras la multitud se agolpa a lo que hace más ruido, o les atrae como moscas a la miel, no tengo cuidado en que casi son invisibles las letras que por aquí cuelgan.
He entramado una maraña que sólo yo sé reconstruir.
A veces recopio en un nuevo espacio. Diversifico.
Cuando capto la atención de una cantidad de personas que escapan a mi control, eso me lleva a salir de en medio.
No soportaría una vida en que todas las miradas se volvieran a mí.
No es timidez o vergüenza, es que tengo en mucho aprecio mi persona y no soporto que me invada un mundo que se mueve por pulsos que no comparto.

Un abrazo

Josep Niran dijo...

Fellini decía que cuando terminaba una obra la abandonaba, dejaba que ésta hiciera su propio camino...
Lo bueno de publicar es que te desentiendes de lo que has pergeñado en el silencio, ya no te pertenece, como un hijo que ha entrado en la vida adulta...
Nuestro cuerpo físico y nuestro pensamiento no poseen fronteras definidas... estamos en un permanente proceso de intercambio dinámico con otros cuerpos y otras mentes... es dificil saber quien realmente es uno, que pensamiento es verdaderamente tuyo...
En un tiempo creía como aquel personaje de una obra de Sartre que el infierno son los otros... ahora intuyo que los otros, los que generan infiernos, no existen más lejos que en mi imaginario...
Cuando eres observador no te invaden las miradas, aunque sabes -lo dijo Heisenberg- que toda observación modifica lo observado... Lo acptas como parte de un juego cósmico
un abrazo